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DIAGNOSTICO DEL AMBIENTE

DIAGNÓSTICO DEL AMBIENTE

Cómo crear los mejores espacios de aprendizaje INTELIGENTES : Haz que tu cabeza y sus emociones cuenten.

Motivación + emoción = Atención

El aprendizaje, es un proceso complejo que ocurre en un instante. Para lograr profundizar algo más sobre este aspecto, debemos tener en cuenta el papel que juegan las emociones y la motivación en la mejora y ampliación de los procesos de enseñanza y aprendizaje

A juzgar por las últimas publicaciones sobre el tema (Bar-On y Parker, 2000; Cohen, 1999; Elias, Tobias y Friedlander, 1999, 2000; Elias et al. 1997; Goleman, 1995, 1999; Salovey y Sluyter, 1997, y un largo etcétera) Parece claro que, sin una suficiente motivación intrínseca, obtener un aprendizaje significativo sobre algún tema complejo, diríamos que se convierte en una tarea carente de sentido y/o que requerirá de un tiempo y esfuerzo desmedido, dependiendo de la paciencia y perseverancia del alumnado.

El buen profesor, día a día, independientemente del amor que haya empleado en la planificación de sus estrategias pedagógicas, puede contribuir esencialmente o por el contrario, poner un freno demoledor a las experiencias motivadoras de los estudiantes frente a su propio aprendizaje.

Para entendernos, si el estudiante no recibe a intervalos regulares la motivación necesaria para el éxito de sus experiencias, posiblemente, se termine sintiendo desanimado y /o fracasado.

Esto, puede causar una especie de “Estado de shock” junto con el pensamiento de: “Esto no me merece la pena “ o “¡No puedo seguir estudiando esto.- No me entra! “ En consecuencia, se podría generar una respuesta psicológica de frustración e incapacidad para terminar la tarea de manera satisfactoria. Aunque, precisamente este estado de shock, es un estado al que se llega después de ciertas etapas que van ocurriendo en el aprendizaje y sobre todo, a las que debemos prestar especial atención para que no sean recurrentes en el tiempo.

Los docentes, deben estar atentos desde la dimensión emocional para intervenir de manera inteligente y adecuada, sobre todo, para crear un ambiente inteligente de aprendizaje que fomente una adecuada manera de moderar o gestionar el grupo clase con inteligencia emocional.

Para entender un poco el proceso de la interrelación que se establece entre el individuo que aprende, las emociones que surgen , las habilidades propias del individuo para resolver la tarea y el nivel de intervención que debemos proporcionar al alumnado, es imprescindible saber cómo es emocionalmente ese alumno, es decir, preveer como responde emocionalmente a los desafíos, y cuál es su capacidad de respuesta ante un nuevo estímulo.

Según Bisquerra, (2003). “Una emoción es un estado complejo del organismo caracterizado por una excitación o perturbación que predispone a una respuesta organizada. Las emociones se generan como respuesta a un acontecimiento externo o interno.” Es decir, intervienen en las decisiones que tomamos en el día a día ante cualquier clase de estímulo determinado.

Concepto de emoción. Rafael Bisquerra (2003)- Educación emocional y compentencias para la vida, vol. 21-1

A juzgar por el esquema que podemos observar más arriba, se podría deducir que la intervención o la influencia y regulación en la fase de valoración del evento podría contribuir sustancialmente en la mejora de los resultados. Nuestra percepcion o valoración de una imagen positiva de nosotros mismos, es un beneficio en cuanto a potenciar nuestra propia capacidad de resolver con éxito cualquier desafío en la vida, es decir, si un alumno cree en sus propias capacidades y tiene creencias positivas en cuanto a su persona y habilidades, es muy probable que éstas creencias le lleven a superarse y adquirir un aprendizaje significativo, especialmente para los desafíos complejos que requieren de tiempo y constancia.

El aprendizaje surge desde el interior y requiere, por lo tanto, de la identificación de todas las emociones, no solo propias, sino también las ajenas. En el proceso de enseñanza- aprendizaje, identificar estos aspectos en el alumno, podría ser incluso prioritario a la adquisición de conocimientos meramente académicos.

Pongamos un ejemplo simple; – Si un niño está llorando porque su mamá amablemente le ha quitado un juguete de la mano, lo ha sentado en la mesa a comer y le explica que es la hora de comer, hasta que no atienda adecuadamente ese evento que ha propiciado o desencadenado esa emoción determinada (comportamental, neurofisiológica y cognitiva=llanto o rabieta) Será muy complicado para la mamá, obtener de ese pequeño cualquier respuesta, contribución o aprendizaje positivo.

Sin entender o atender qué siente o está sintiendo ese pequeño justo en el momento que le está pasando, es muy difícil que estemos enseñándole que hay que comer en la mesa y no entenderá absolutamente nada de lo que intentemos enseñarle acerca del porqué hay que sentarse a comer, ni porqué es importante dejar el juguete en ese preciso momento. A veces, pensamos que lo magistral va por delante de lo emocional

Sin estar preparado el ambiente emocionalmente, es muy complicado adquirir un aprendizaje significativo

Diagnosticar el ambiente, la clave para adquirir la empatía

El alumno, debe responder a los desafíos que enfrenta acorde a su nivel de habilidad, de lo contrario podemos causar ese estado de shock (creencias negativas), que acarrearía la consecuencia de un salto hacia un estado de ánimo de inseguridad personal y académica, influyendo en su motivación para realizar la tarea.

Igualmente, y a pesar de que el maestro intenta en todo momento personalizar la experiencia educativa ofreciendo los medios y recursos adaptados a las necesidades reales del aula, también se pueden encontrar el caso en el que los desafíos a los que se enfrenta el alumno son demasiado fáciles, por lo que a su vez, puede conducirle al aburrimiento, es decir, un estado de schok que aletarga y hace creer al alumno que no es capaz de seguir, pero… no porque no sea capaz, sino por no poder asumir de nuevo la monotonía, y metodologías de enseñanza que no se adaptan a sus esquemas mentales. ¡Qué importante son las emociones !

El Alumno debe responder a los desafíos que enfrenta, acorde a su nivel de habilidad, de lo contrario, podemos originar situaciones de shock (emociones negativas), o bloqueo en el alumno y un salto hacia un estado de ánimo de inseguridad hacia lo que hace.

La Educacion Adaptativa

Es conveniente identificar los siguientes aspectos. Muchas veces no nos paramos a pensar en como podemos aumentar las emociones positivas en el aula o simplemente qué metodologías serían las más óptimas para mejorar el ambiente y la motivación de los estudiantes.

Esto a veces se debe a que al organizar y programar nuestro trabajo, aceptamos que lo que a nosotros nos parece divertido y motivador para ellos, también lo será para nuestro alumnado, ¿Qué pasaría si pudiesemos medir la eficacia de nuestras intervenciones en el aula? ¿Y si pudieramos conocer de primera mano, como impactan nuestras intervenciones en el estudiante? La autoevaluación es sin lugar a dudas, vital en la enseñanza y una manera de optimizar el trabajo docente, enfocándo y apuntando hacia la diana de los mejores resultados

¡Buenas noticias ! – Con tecnología se puede.

Parece relevante, la importancia de evaluar las emociones de los alumnos en cada momento, para satisfacer y hacer frente de manera inteligente a los retos que se les ocupa. (Inteligencia Emocional)

Sin saber o evaluar ningúna emoción, positiva o negativa, apenas estamos contribuyendo a potenciar o reducir en la medida de lo posible estos bloqueos o shock emocionales que atascan el proceso de aprendizaje.

No obstante, conociendo qué emociona a nuestros alumnos de manera individual y atendiendo a las emociones positivas que sienten nuestro alumnado (emociones que predisponen para el logro o no de un ejercicio determinado) y aumentandolas, seguramente, estamos aumentando la capacidad innata y propia del alumno para realizar o abarcar dicha tarea con éxito.

Este aumento de las capacidades y habilidades para obtener un aprendizaje significativo, repercute de manera directa en el nivel de intervención del docente, ya que éste, irá disminuyendo a medida que continúa el proceso de aprendizaje, o sea que se trabajarían menos y se lograría más.

Hoy en día, podemos usar la tecnología para diagnosticar de manera fácil y rápida el ambiente emocional de aprendizaje en el aula, estas tecnologías y aplicaciones permiten al profesional docente, investigar de manera continúa la evolución de los resultados a lo largo del curso escolar, ofreciendo la posibilidad de regular e impactar positivamente sobre el trabajo de clase.

Por lo tanto, evaluando las emociones del alumno y su nivel de motivación ante una tarea determinada, el docente puede optimizar y reducir su intervención exclusivamente a los momentos que requieran exclusivamente de su atención.

Eso sí, es importante establecer pautas de investigación continúas y analizar los parámetros no sólo el estado de ánimo por alumno, sino también del grupo. (Análisis comparativo y la correlación de cada evento)

Por lo tanto, evaluando las emociones del alumno y su nivel de motivación ante una tarea determinada, el docente puede optimizar y reducir su intervención exclusivamente a los momentos que requieran de su atención

Que sabemos de las emociones

Las emociones, son tan importantes para la vida, que incluso son capaces de revelarnos la forma en la que vemos el mundo exterior.

Son capaces incluso de llegar a guiarnos en las decisiones que tomamos en el día a día, creando una percepción interna y externa de nosotros mismos, de incapacidad o por el contrario de fortaleza, es decir, nos condicionan y condicionan nuestras capacidades a través de los sentimientos.

Si un alumno, siente una acumulación de emociones negativas en su entorno o por vivencias externas variadas, lo más probable es que experimente una percepción negativa de sí mismo. Por otro lado, si otro alumno a menudo siente emociones positivas, el auto-concepto de sí mismo, cambiará a positivo.

  • Las emociones positivas: Direcciona mentalmente hacia los objetivos deseados; La alegría la seguridad, la animación
  • Las emociones negativas: Son el resultado de un desequilibrio interno, que consume energía y que crea un valor negativo de la disposición hacia la respuesta, busca desde lo inconsciente una forma de invalidar y desconfiar sobre las capacidades de logro; La tristeza, los miedos, el aburrimiento, la rabia.

Las emociones, tienen la peculiaridad de ayudarnos a centrar la atención sobre el contexto, y van guiando nuestra forma de enfrentar la elección de donde nos enfocamos.

Buenas perspectivas para el futuro. El currículo educativo

A decir verdad, la líneas paralelas que se perfilan entre la teoría y la práctica, van dibujando en conjunto, los primeros esbozos hacia una nueva educación más inclusiva y personalizada dentro del paradigma educativo, todo ello, gracias a personas y profesionales de la educación volcados en la investigación y en la mejora de la calidad de la enseñanza. Como bien sabemos, las emociones se incluyen en el currículo educativo, el desarrollo emocional del alumnado, se asume desde una perspectiva integradora y transversal.

Los nuevos estándares educativos de la sociedad del nuevo siglo, pasan a ser estándares enfocados en la mejora de la calidad educativa, mejoras como la alfabetización universal, la motivación para aprender y la disciplina para una instrucción y aprendizaje continuos. Horizonte 2020 UNESCO

Cuando hablamos de emociones y el aprendizaje, surge el término “inteligencia emocional” Capacidad del individuo para identificar, entender y manejar las emociones correctamente, de un modo que facilite las relaciones con los demás, la consecución de metas y objetivos, el manejo del estrés o la superación de obstáculos ¿Y no es esto precisamente lo que deberíamos aprender en la escuela ? Aún queda camino pero llegará.